miércoles, 27 de mayo de 2020

Nuevos sentimientos

Escrito en diciembre 2015

Es extraño, pero al ver su mensaje, no puedo esperar ni 10 minutos en contestar, siempre busco algo para decirle y que la conversación no acabe, cuando leo lo que le escribo me sorprendo al encontrarme tan cariñosa y amable, quiero leer todo a detalle, cada palabra que me envía, me imagino sus gestos y sus risas.
Me gusta su manera de ser y de pensar, su sinceridad, que tenga la confianza de contarme sus secretos, sus dudas, sus pensamientos.
Tiene magia en su necedad, no puedo evitar sonreir cuando me cuenta algo, y me parece tan espontaneo encontrarle una respuesta tonta,  por lo cual terminamos riendo como locos de atar.
Es inseguro e impaciente, me da ternura esa parte de él, se cree que tan imperfecto, que no encuentro forma de demostrarle todo lo que veo en él.
Muero con sus cambios de voz, no lo hace a propósito, simplemente es algo propio de él, pareciera tener una diferente para cada ocasión, romántico, cómico, infantil, celoso, indignado y sensible.
Me demuestra su amor, de una forma que nunca antes conocí, nunca me sofoca, nunca me agobia, nunca me busca con desesperación, pero se que está, se que me lee, se que me piensa, lo noto en su mirada al encontrarnos después de la semana, lo noto en sus abrazos y en sus besos.

Me gusta escribir

Escrito en enero del 2015

Me gusta escribir de noche,
cuando el silencio me canta,
cuando la oscuridad me abraza,
y la tristeza se calma.

Me gusta escribir de noche,
porque no hay quien me mire,
porque no hay quien me hable,
ni quien me abrume.

Me gusta escribir de noche,
porque las voces se callan
porque mis pensamientos son mas claros
y mi alma se siente arrullada.