Escrito el 27 de abril del 2010
Anoche mientras el viento fresco inundaba mi ser,
miraba desde mi ventana a la enorme y bella luna,
pensaba en la posibilidad de que en alguna parte estarías tú,
como siempre que hay luna llena,
¿estarías mirándola, pensativo, ensimismado en tus ideas?
¿qué estaría pasando por tu mente?,
¿que pensarías?,
No lo se,
el tiempo es engañoso
y ante su pasar me ataca con su mirada
que penetra el baúl de mis memorias.
Recordando,
eres lo primero que se asoma,
eres esa imagen que cada día se hace mas borrosa,
eres como la luna cuando las negras nubes cubren con su espeso manto a su luz.
Si aun te tengo en mi mente, es por algo.
Si aun te recuerdo, es porque haz sido importante para mi,
si, aprendí de ti,
la vida es hermosa,
hasta en la noche mas oscura y nublosa
podrás mirar al cielo y ver brillar una estrella.
Pero con el paso del tiempo,
he empezado a dudar de tu existencia,
¿fuiste real?
¿por qué jamas volviste?
Aquella primera noche parecía todo normal,
la luna brillaba,
el aire soplaba
y las estrellas brillaban
pero fue especial por ti,
como muchas otras lo fueron después,
nos desvelamos hablando y reflexionando
hubo momentos en los que tus pensamientos se alejaban de la tierra,
y parecías viajar a otro mundo,
siempre dijiste que amabas mirar a la luna, sobre todo cuando había luna llena.
Una noche, luego de platicar por un buen rato,
cuando la oscuridad estaba por irse,
te viraste y te despediste,
como cualquier otra noche;
te vi alejándote lentamente
con los dulces rayos del nuevo amanecer;
sin saber que ya jamas te volvería a ver,
así como llegaste, te fuiste,
sin decir hola, sin decir adiós.
No tengo idea de cuanto tiempo platicamos,
ahora se me ve tan confuso,
pudieron haber sido días, meses, o incluso años,
fue como si supieras todo lo que había vivido,
sin necesidad de decírtelo
y fue como si supieras todo lo que me pasaría y aun me pasa.
Cada frase, palabra o consejo,
parecen pertenecer a algún momento especifico de mi vida,
y aun ahora hay muchas cosas que dijiste que no entiendo,
pero se que algún día sabre a que te referías,
y sonreiré recordándote,
como en muchas otras ocasiones.
Al principio me preguntaba mucho quien eras o de donde venias,
pero al mirarte esas preguntas parecían desvanecerse de mis pensamientos,
no encontraba las palabras para formularlas,
al mirarte no sentía que fuesen necesarias;
así que, dejé de pensar en ello y me dedique a apreciar tus consejos,
tus ideales y tu visión.
Seria normal que con tu partida me hubiese entristecido,
sin embargo al llegar la noche siguiente y notar que no volviste,
simplemente sonreí,
no me sentí mal,
porque al fin y al cabo, cada frase que dijiste
se quedo en mi ser,
fue como si hubieses dejado una parte de ti, conmigo
¿que habrá sido de ti?
aun ahora con el tiempo,
no lo se, no lo comprendo, no lo entiendo,
llegaste y te fuiste como una brisa del viento,
como único testigo estuvo la luna,
por eso al verla tan brillante anoche,
te recordé, una vez mas,
y se que estarás viéndola,
pensativo y reflexionando...
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