Aun recuerdo mi primer beso, recuerdo cada roma, sensación y aliento como su fuera la primera vez. Recuerdo ese pasillo entre el comedor y el baño, la pared que impedía que los que llegaran pudieran ver algo.
Recuerdo la puerta de madera viaje del cuarto y el ruido que hacía al arrastrarse cuando alguien la abría.
Recuerdo la vista hacia la cocina, el calor de las 3 de la tarde y el silencio profundo en aquella casa que parecía vacía, siempre hubo gente, pero el silencio era tan profundo o que retumbaba en mi interior.
Recuerdo las siestas de todos por las tardes y el permanecer despierta entre la soledad.
Recuerdo su aliento viejo, putrido, su tez morena, sus lentes, su asqueroso bigote y su voz gruesa.
Pero lo que más recuerdo, es ese primer beso, el silencio sepulcral, la sensación de soledad, mis brazos forcejeando, como me obligó a tener su rostro frente al mío, sus labios tocando los míos, aquella sensación de miedo e impotencia, sus asquerosos labios mezclándose con los míos, mis dientes cerrados y su lengua serpenteante obligándome a separarlos.
Recuerdo su saliva, y mis lagrimas.
También recuerdo que después de eso, sonrió, victorioso de haber corrompido algo que nunca debió, y se alejó, algo dentro de mí no me permitió gritar, solo me entregué al silencio y a las lágrimas.
Recuerdo que no fue la única vez, que las cosas fueron de mal en peor.
Recuerdo esconderme en el cuarto de mis primos, leer en la mesa, alejarme y sin embargo siempre encontró el momento.
Recuerdo sus brazos que me parecían monstruosos, invadiendo mi ser
Recuerdo el silencio, mi llanto, el odio, el querer gritar a todos en esa casa, por quedarse dormidos, por no mirarme, por no cuidarme.
Recuerdo a mi madre preguntar que me pasaba y llorar.
Recuerdo no querer decirle para no ser una carga más, ya suficiente problemas habían en mi hogar.
Recuerdo tener 5 o 6 años, en ese pasillo, en silencio, sola, asustada, impotente, confundida y sin esperanzas.
Recuerdo tener 5 o 6 años, en ese pasillo, en silencio, sola, asustada, impotente, confundida y sin esperanzas.
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