Escrito el 31 de octubre del 2020
Anoche tuve una crisis, porque me enteré que él salió
con mis amigos, ¿por qué caí en crisis?
Llevo varios días sintiendo que mis amigos se alejan de mí, y sé que quizás no han sido las mejores influencias, pero les tengo mucho cariño. Hace unos días le envié un mensaje a uno de ellos, al que considero que le tengo más afecto, le contaba que me he sentido mal porque me dijeron que quizás estoy repitiendo conductas y que me autosaboteo, por ejemplo con lo que pasó con él, porque es una buena persona y lo terminé, que me sentía confundida porque no me gusta sentir que lo herí, pero que siento que al permanecer con él, lo lastimaría más.
Sentí a mi amigo un poco cortante, me
dijo que deje de ilusionar a las personas y luego dejó de responder, de nuevo la herida, de nuevo el sentirme sola, de nuevo el rechazo.
Por lo tanto, al saber que ese mismo amigo, lo invitó a su casa, me hizo sentir herida, como si de alguna forma se pusiera
de su parte y me dejara sola, y sí, me sentí muy sola, me enojé, e incluso
sentí como si fuese una traición, como si ante sus ojos yo fuera la peor persona
del mundo, y quien requería del apoyo era él y no yo. Después los sentimientos
negativos comenzaron a apoderarse de mí, sentí culpa, me enojé conmigo, por ser
egoísta, por sentir que no puedo abrirme con él y amarlo, por no tener el valor
suficiente para decirle que no logro verlo como una pareja, me sentí una mala
persona por lastimarlo, por ser la “villana” de la historia. Estuve dos horas
llorando y repitiendo que me lo merezco, que merezco estar sola sin él y
sin amigos, que merezco estar sola y permanecer así.
Comencé a buscar con desesperación el apoyo de alguien
porque no fui capaz de decirme a mi misma que no hay culpables, comencé a
enviar mensajes tratando de encontrar a quien contarle lo mal que me sentía
para ver si alguien externo lograba mitigar mi culpa y sufrimiento, necesitaba
que alguien me dijera que no era mala, que no tenía que sentirme así, pero las
palabras de nadie me reconfortaban, sentí un agujero negro dentro de mí,
incapaz de llenarse con nada, así que solo lloré.
Después de un rato logré tranquilizarme, comencé a pensar
con mayor claridad, recordé que debía ser amable conmigo y cómo durante más de
dos horas me volví a destruir, así que decidí calmarme, distraerme, leer un
rato. Creo que elegí un buen libro, porque me hizo escribirme una carta, desde
un futuro en el cual las cosas están bien, me dijo que se trata de resistir, de
tener fé, que aunque no estoy donde quiero, tampoco estoy donde estaba, recordé
que la vida es una escalera en forma de caracol, y que aunque quizás estoy
sintiendo lo mismo, ya estoy un poco más arriba, que debo aceptarme y dejar de
sentir culpa.
Pero también estoy sufriendo, porque no es fácil sentir
que no puedes amar a quien ha sido tan buena persona contigo, no es fácil
sentirse sola, no es fácil ser tu peor juez, no es fácil ser amable conmigo
misma y aceptar que cometes errores, que eres frágil, que herí a alguien que no
lo merecía, que quizás tus amigos están distanciados y pueden haber mil
razones.
No es fácil saber que puede acompañarme o no mucha gente,
pero que la única que tiene el poder de sanarme, soy yo misma.
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