Escrito en noviembre 2020
Me miré al espejo, seguía siendo la misma pero algo en mi interior había cambiado, supe que ya no podría seguir viviendo como hasta ahora lo había hecho, no podría seguir ocultándome en mi ignorancia y pretextos, no podría ir por la vida cometiendo los mismos errores y torturandome por ellos.
Llevaba meses con los ojos bien abiertos, viendo lo peor y lo mejor de mí, pero esa mañana cuando me miré al espejo, supe que era yo quien decidía el reflejo que quería ver.
El camino no sería fácil porque había cometido los más grandes errores y había herido injustamente a quien no lo merecía, pero había comenzado a dar los primeros pasos y ya no pensaba dejar de caminar, porque aunque volviera a estar en la misma situación ahora sabía que actuaría diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario