Escrito en octubre del 2020
Hoy es tu cumpleaños y no puedo dejar de pensar en el
increíble ser humano que eres y en lo poco que siento merecerte.
De pronto, no puedo sacar de mi mente tu voz, tu rostro
al fastidiarme y tus manos sobre mi rostro.
De pronto, recuerdo tus besos, tus abrazos, tus detalles
y tengo ganas de entregarte el mundo entero.
Pero, ¿cómo puedo exponerte a mí? Si todo lo hago mal, si
siempre me equivoco.
¿Cómo puede exponerte a mi si en ocasiones no estoy
segura de lo que siento?
No te mereces a alguien te ame a ratos, no mereces
alguien que dude, no mereces alguien que le cueste confiar o ser ella misma
contigo.
De pronto, no puedo evitar pensar que cometí un error, no
al terminar, pero si al no haber comenzado a trabajar con todo lo roto que hay
en mí desde antes. ¿por qué tuve que esperar a llegar a este punto? ¿por qué
tuve que esperar a sentirme confundida y equivocarme?
Ojalá estuvieses aquí, o que yo estuviese allí, y que el
tiempo retrocediera, y quedarnos a vivir en ese instante en el que miré tus
ojos amándome, en el que sentí tus brazos protegiéndome, en el que sentía que
mi corazón explotaría de amor porque nunca antes me sentí como en ese momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario