martes, 23 de mayo de 2023

Intentando definir el amor incondicional

 ESCRITO EN OCTUBRE DEL 2020

Miro el cielo y las nubes, miro la frágil lluvia caer, siento el viento erizar mi piel, y la pregunta se repite una y otra vez ¿Qué es el amor incondicional? Me quedo pensando y reflexionando, ¿qué acaso no todo amor es incondicional?

“Incondicional” es una palabra larga y su significado es aún más basto, es algo absoluto, sin limitaciones y sin condiciones. Si pienso en el amor incondicional lo primero que pasa por mi mente es Dios, pienso en Dios creándonos, dándonos todo, pienso en él entregándonos a su hijo y perdonándonos incluso cuando lo ha hecho una y otra vez; sin descanso nos ha amado y nos da la oportunidad de volver siempre a él.

El amor incondicional es eso, es sentimiento y es acción, es querer siempre lo mejor, sin importar equivocaciones o decepciones, y es que no puedo evitar pensar que el amor en sí ya es incondicional, ¿cómo desear el mal podría ser amor? Cuando amas, deseas ver a tu ser amado feliz, pleno, deseas verlo crecer, verlo brillar, porque conoces la luz que lleva dentro, conoces lo mucho que vale, conoces sus virtudes y defectos, y a pesar de todo, cada día decides amarlo.

El amor incondicional no se rompe, no destruye, no juzga, no reprocha, no sufre.

El amor incondicional se fortalece, se renueva, comprende, aconseja y disfruta.

El amor incondicional es aceptar sin pensar en los beneficios, es amar incluso sin que sea recíproco, porque trasciende del comportamiento y del sentimiento del ser amado, es alegre y nunca nunca espera nada a cambio.

El amor incondicional es lo que cada día deseo transmitir, es lo que a mis alumnos les quiero enseñar, es verlos caerse y ayudarlos a levantarse, es guiarlos y animarlos incluso cuando no creen en ellos mismos, es sentir que mi alma se llena al verlos lograr aquello que nunca imaginaron.

El amor incondicional es lo que siento por él, es aceptar que nuestros caminos están mejor separados, es querer verlo bien, es sonreír al recordar su nombre y el latir fuerte de mi corazón al verlo cumplir aquello que siempre soñó, es seguir creyendo en el increíble ser humano que sé que tiene en su interior.

El amor incondicional es lo que siento al ver a mi madre, al conocer sus defectos y comprender que nunca seremos iguales, es escuchar sus regaños, enojarme y darle un abrazo al finalizar, es preocuparme por ella, por su felicidad, es no juzgarla por sus creencias, es aceptarla con sus manías y disfrutar su mirada cuando tomamos café al despertar.

El amor incondicional es lo que siento al ver a mi hijo despertar, al corregirlo una y otra vez, al darle lo mejor de mí, al luchar por su bienestar, al entenderlo cuando hace algo que está mal, es querer verlo crecer en espíritu, es querer verlo triunfar y no esperar que permanezca a mi lado, porque sé que un día su propio camino encontrará.

El amor incondicional es aquello que añoro y que en ocasiones olvido que también yo me puedo dar.

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