martes, 23 de mayo de 2023

Primer día

 06 de octubre del 2020

Un primer día siempre es extraño, las emociones están a flor de piel. Sensaciones agradables y desagradables pueden surgir en tu primer día en la escuela, en tu primera cita o en tu primer día de trabajo, pero tu primer día sin alguien es definitiva doloroso.

Hoy fue mi primer día sin ti, sin tus buenos días, sin tus stickers graciosos, sin tu menú diario de comida, mi día fue como una montaña rusa, entre emociones confusas, llantos y risas.

La mañana fue dura, despertar y ver pasar los minutos sin tus mensajes, ver la lluvia y el clima que la tormenta ha traído hasta acá, sentí que mi corazón latía con pesadez y tengo que admitirlo, te extrañé, y con las pocas ganas, me levanté de la cama, no puedo dejarme vencer si sé que hice lo correcto.

Me preparé el desayuno, pero no como lo hacía cada mañana, pensé que sería bueno consentirme, preparé un buen desayuno, uno saludable y por supuesto incluí un café, disfruté cada bocado en compañía de mi hijo, lo miré y agradecí tener tanto. Pensé en mis pendientes del día y que afortunadamente tenía varias cosas en las que mantener ocupada.

Era ya el mediodía y el tiempo transcurría sin nada en especial y nuevamente, te lloré, pensé en guardarme el llanto para más tarde y me di cuenta que no quería seguir cometiendo los mismos errores, “las emociones son para sentirlas y pasarlas”. Salí a mirar el jardín por un rato, las plantas húmedas por la lluvia, el viento helado y yo estaba sentada allá, con lágrimas en los ojos y me sentí tan sola. Pensaba que sí te amé y que en algún momento nos perdimos, quizás debimos pasar más tiempo a solas juntos, quizás debimos comunicarnos mejor, sea lo que fuera se que ya no hay solución, solo quedan aprendizajes y buenos recuerdos.

Sin darme cuenta las horas fueron pasando y al llegar la tarde pensé: “tener un buen amigo ayuda mucho”. Lloré y reí al recordar que un final también trae consigo un nuevo comienzo, que para llenar algo primero debes vaciarlo, que dejar ir también es amor. Escuché los pensamientos de Bucay y dejé que la voz de Cerati me consolara, las canciones que siempre escucho me parecieron tener un significado más profundo, los momentos con la gente de mi alrededor me parecieron más significativos y mis pasatiempos para el aburrimiento me parecieron fuertes aliados.

La noche llegó y buscándome entre mis vacíos encontré fragmentos de quien soy, y sin quererlo también encontré a Dios, encontré amor, encontré a una niña perdida que busca su dirección y que por primera vez tomó una buena decisión, hoy me acuesto sabiendo que mañana será un día mejor.

 

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